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Los restos de un cuerpo cósmico,
posiblemente un cometa, hicieron impacto en la superficie de
Júpiter, cerca del polo sur del planeta el 19 de julio
de 2009, según el Laboratorio de Propulsión a Chorro
(JPL, por su sigla en inglés), de la NASA. Según
los astrónomos, el tamaño de la cicatriz
es similar al diámetro de la Tierra. La huella del impacto
fue descubierta por Anthony Wesley , un astrónomo aficionado,
quien comunicó el hallazgo a la agencia espacial estadounidense,
que lo confirmó usando su telescopio de infrarrojos situado
en el monte Mauna Kea (Hawai), dijo el JPL en un comunicado.
La oscura cicatriz del impacto es claramente visible
y las imágenes revelan el ascenso de partículas
hacia la atmósfera superior, así como un calentamiento
en la troposfera superior con una posible emisión de gases
de amonio, añadió el JPL. El Shoemaker-Levy 9 fue
un cometa que se desintegró en millones de pedazos antes
de hacer impacto en Júpiter en 1994.
Se trata del planeta que ofrece un mayor
brillo a lo largo del año (aunque Venus puede superarlo
dependiendo de su fase, al igual que Marte si se encuentra en
una posición favorable). Es, además, después
del Sol el mayor cuerpo celeste del Sistema Solar, con una masa
de más de 310 veces la terrestre, y un diámetro
unas 11 veces más grande.
Júpiter es un cuerpo masivo gaseoso,
formado principalmente por hidrógeno y helio, carente
de una superficie interior definida. Entre los detalles atmosféricos
se destacan la Gran mancha roja, un enorme anticiclón
situado en las latitudes tropicales del hemisferio sur, la estructura
de nubes en bandas y zonas, y la fuerte dinámica de vientos
zonales con velocidades de hasta 140 m/s (Fuente: Wikipedia). |